Fantasmas, rumores y una casa abandonada: Calavibe accede al misterio detrás de “Me da igual”, la nueva apuesta visual de Amäth | Escena

Hay campañas promocionales que anuncian un lanzamiento. Y hay otras que construyen un universo. Eso es justamente lo que Amäth viene haci...

Fantasmas, rumores y una casa abandonada: Calavibe accede al misterio detrás de “Me da igual”, la nueva apuesta visual de Amäth
Hay campañas promocionales que anuncian un lanzamiento. Y hay otras que construyen un universo. Eso es justamente lo que Amäth viene haciendo alrededor de “Me da igual” , su próximo estreno audiovisual. Durante los últimos días, la banda ha sembrado misterio con una peculiar campaña que parece sacada de un viejo periódico local: extraños avistamientos en una vivienda abandonada, movimientos inexplicables durante la noche, testimonios de vecinos alarmados y rumores de un grupo independiente investigando el caso . Ese grupo, curiosamente, tendría nombre: Amäth . La pieza promocional —presentada como una especie de reporte comunitario— juega con una estética vintage, humor absurdo y un aire deliberadamente inquietante. Luces que se encienden solas, sombras visibles desde las ventanas, pasos en una casa vacía y una advertencia final tan exagerada como brillante: “Si ve a estos sujetos tenga cuidado, aléjese y llame a las autoridades” . Todo apunta a una narrativa que no busca simplemente anunciar un videoclip, sino invitar al público a entrar en él . Pero en Calavibe quisimos ir más allá de la superficie. En conversación con la banda, descubrimos que detrás de esta campaña hay una visión muy clara: construir una experiencia divertida, absurda y cercana , inspirada en el misterio caricaturesco de clásicos como Scooby-Doo, Where Are You! , pero con un trasfondo mucho más profundo de lo que aparenta. Según revela la agrupación, el videoclip de “Me da igual” gira alrededor de un pueblo sumido en el caos, donde una fuerza fantasmal termina convirtiendo a las personas en marionetas manipulables . Una imagen tan extravagante como simbólica, que representa cómo muchas veces las personas adoptan pensamientos, posturas e ideas impuestas sin detenerse a cuestionarlas. Y ahí está la verdadera médula del proyecto. Porque aunque visualmente el universo de “Me da igual” parece abrazar la sátira, la parodia y el entretenimiento, la canción nace desde un lugar mucho más visceral: el cansancio, la frustración y la impotencia frente al ego, la manipulación y la hipocresía que dominan buena parte del discurso político y social actual . En palabras simples: detrás del humor hay crítica; detrás del absurdo, hay intención . Lo más interesante es que Amäth no quiso comunicar eso desde la solemnidad. Eligieron el camino más difícil —y quizás más efectivo—: hacer pensar mientras entretienen . Conectar desde lo humano. Hacer reír. Crear curiosidad. Y luego, dejar un mensaje flotando. En exclusiva para Calavibe, la banda también adelantó que “Me da igual” representa un momento clave en su evolución: no solo por la madurez conceptual y musical que sienten haber alcanzado, sino porque marca el inicio de una etapa completamente nueva dentro del proyecto, con una identidad más sólida, más conectada y más definida que nunca. Y si algo dejan entrever, es que esto apenas es la primera pista de algo más grande. Con más material en camino, un álbum tomando forma y nuevas ideas cocinándose incluso antes de cerrar este capítulo, Amäth parece decidido a construir algo que vaya mucho más allá de una canción o un videoclip. Por ahora, el misterio sigue abierto. La casa continúa encendida por las noches. Los rumores siguen creciendo. Habrá que estar atentos a lo que ocurra cuando finalmente “Me da igual” salga a la luz.

Subtitulo: Escena en Calavibe Magazine